Bowling
El bowling no es, ni ha sido jamás un deporte/pasatiempo/juego muy arraigado en el Perú, tanto es así que los antecedentes históricos más importantes en esta materia sólo los podemos encontrar en aquella entrañable serie de dibujos animados llamada "Los Picapiedras", donde el equipo de los Búfalos Mojados la rompía y chuza tras chuza le sacaba la mierda a cuanto rival se les pusiera al frente.
En teoría, este deporte/pasatiempo/juego consistente en tumbar diez palitroques lanzando una bola con tres agujeros sobre una pista encerada parece lo más fácil del mundo... pero no lo es. Hay que perfeccionar la técnica para tirar... digo, para lanzar la bola, siendo una regla básica saber cómo introducir los dedos en los orificios idóneos y sostenerla de manera apropiada, manteniendo el equilibrio para lograr un lanzamiento perfecto.
Un día, decidí ir a un bowling para ver qué tal me iba.
Lo primero que tuve que hacer es conseguir las benditas tabas especiales. Fui al counter a pedir un par de mi talla y al ratito me trajeron un par de... puta, ¿qué eran esa huevadas? ¿eran tabas de bowling? ¡¡Esas mierdas parecían quesos radiactivos!! Como hubiera dicho Casaretto: "un mome, un mome, un mome, un momentito"... yo no me iba a poner eso ni cagando.
-Señorita... ¿qué es esto?
-Zapatos...
-Ya sé que son zapatos... te pregunté sobre este vaporcito que emana de
adentro...
-Talco pues. Siempre le echamos talco a los zapatos... es una cuestión de
asepsia, usamos talco en spray...
("asepsia"... la cagada con esta cojuda... cualquiera juraría que es culta)
-¿Ah sí? Maaanya... ¿no será Uranio, Plutonio o algo parecido?
-No lo sé... creo que es "Hansaplast"... pero a veces les echamos
"Efficient"...
-Ah ya.. qué bueno... pero ¿sabes qué? Justo me acabo de acordar de que no
traje mi traje de asbesto...
-¿Cómo?
-Nada, nada, me acabo de dar cuenta de que estos no son de mi talla... ¿me
traes otros?
No le digan a nadie, pero tuve que cambiar diecisiete pares antes de encontrar unos "radioactive-free". Claro, la chica que traía y llevaba las tabas se acordó de mi familia unas diecisiete generaciones atrás... (a la mierda, que trabaje y no me joda) y al final me trajeron unos talla 48 (los únicos nuevecitos que habían) que me hacían parecer al payaso "Cucharita"... (en vez de decir "chuza", seguramente iba a decir "oiga caballero...")
Bueno, una vez conseguidos los zapatos había que esperar una pista libre para poder jugar y mientras esperaba, observaba que en una de las pistas, había un tipo super figuretti practicando solo. Tenía puesto un polo viejísimo de manga corta de color verde limón con cuello fucsia que decía "International Pro-Bowling Tour Las Vegas, Nevada" (hasta ese momento yo no sabía que en el bingo Las Vegas antes había sido bowling...¡bueh!). Aparte, usaba unos zapatos con rayitas fosforescentes y una muñequera que le llegaba hasta el codo y que parecía una prótesis. En fin, cada lanzamiento que hacía era un rito: agarraba la bola, la sostenía como si fuera un bebé, le daba tres sobaditas en círculo, la acercaba a su boca, le murmuraba algo, le daba un beso, le volvía a dar tres sobaditas y después de toda esa ceremonia recién efectuaba el lanzamiento. Valga reconocer que parecía que el cojudo se sabía todas las leyes de Kepler porque la bola salía rotando sobre un eje vertical y al final hacía una curva bien cheere, tumbándose todos los palitroques. Sin embargo, me sacaba del quicio que cada vez que se tumbaba los pinos decía "¡¡Otra chuza más... yesssss!!" y hacía un gesto de victoria con el puño con una arrogancia tal, que provocaba meterle una patada en el culo. (Mala suerte que no me puse los espectaculares zapatos radiactivos...)
El tipo se salvó de una pateadura porque se desocupó una pista y me instalé ahí. Para comenzar, cogí una bola número 16 (¡¡cómo pesaba la gramputa!!) e hice mi primer lanzamiento de la noche...que más bien parecía lanzamiento de ladrillo porque la bola era tan pesada que tuve que hacerlo con las dos manos (me refiero al lanzamiento), pero con tan buena puntería que ¡¡me tumbé todos los pinos!! "¡¡Chucha!!" -dije. (perdón, quise decir "chuza"). Luego de esto, de la nada empezó a sonar un beep-beep-beep igualito a la alarma de Ripley cuando algún "tendero" se pela alguna uada... ¿Qué mierda pasa aquí? ¿es que acaso no se puede celebrar una chuza?... el sonido se hizo más estridente ¡¡¡BEEP-BEEP-BEEP!!! ¡Puta mare! ¿Rateros? ¿Incendio? ¿Qué ej ejto chico? ¿Qué chucha está pasando? De pronto me di cuenta de que toda la gente me miraba y se cagaba de risa... me provocaba decirles "¿Qué me mira cadete...?"... en eso, veo la pantalla y en letras GIGANTES se intercalaban los mensajes "FOUL" y "SCORE = 0" (por lo ridícula de la situación, sólo faltaban las risas grabadas y fácil era una escena de un capítulo de Seinfeld)... En fin, tanto roche por pisar la línea de foul...
Continuaría pisando la línea de foul unas dieciocho veces más. Supongo que debo haber mostrado una incompetencia tan fuera de lo común que se acercó un negro grandazo y agarrado que llevaba un distintivo que versaba: "WATSON T. CLAVO, Certified Bowling Instructor" y me dijo:
-Principiante ¿no? Je, je.
-Eteeeee... ¿me estás hablando a mí?
-Sí. Pero no te preocupes, te puedo dar unos tiks (quiso decir "tips") muy
útiles. Pa' eso estamos los instructores. Je, je.
-Ah ya... Gracias, pero no gracias, yo puedo solo.
-Sólo son $10 la hora, je, je. Baratito nomá'...
-Ah ya... bueno, en realidad yo...
-Pagas en caja y regresas al toque... je, je.
-Pero yo...es que a decir verdad puedo solo...
-PAGAS EN CAJA. Pero puedes hacerlo con tu Visa Electrón y es como pagar en
efectivo, sólo que mejor... je, je.
Me sentí tan presionado que un poco más y hago la de Fulvio Carmelo... ("ay chicas, un negro...¡posición!"). No tuve otra alternativa y acepté tomar una hora de clase para perfeccionar la técnica. Supuse que sería interesante conocer los "tips & tricks" de este curioso pasatiempo.
Watson empezó su cátedra bowlinística...
-En primer lugar tienes que escoger la bola adecuada, je, je.
(Esa risita estilo Beavis y Butt-head ya me estaba llegando al huevo...)
-A ver déjame escoger una bola cheere... ya, esta negrita está bien...
(con "negrita", me refería a la bola)
-No pe', no te metas con la familia... je, je. ¡Cómo vas a escoger por el
color! No se escoge por el color, sino por el peso... je, je y por el diámetro
de los agujeros. A ver, empecemos por la #11... je, je.
-¿Cuál es la #11?
-Esta negra de acá pe'... je, je.
(por un momento me asusté, pero al decir "esta negra", también se refería a
la bola de bowling...)
-Ah ya, gracias por el dato...
Continuó él:
-¿Y esas tabas? Bien fachon je, je... (esbozando una sonrisa sarcástica y
refiriéndose despectivamente a las ya famosas radiactive-free #48) ¿De onde las
has sacau? Je, je ¿Nuevo prototipo de Riboc? Je, je.
-Sin cachita pues... es que no encontré nada que hiciera juego con mi
ropa...
-Así no es pe'... je, je, los zapatos de bowling no se escogen porque hagan
juego con la ropa, ni porque sean bonitos, ni porque sean de marca. Esas tabas
sirven para no resbalarse en la pista ¿Comprendes? Je, je.
-(Pongo mi cara de "sí entiendo" #22) ¿Qué más tengo que hacer?
-A ver... párate aquí, completamente erguido, je, je, con una leve flexión
de rodillas y mantén la bola a la altura de la cintura, je, je, directamente
frente a tu hombro, con el codo pegadito al cuerpo... je, je.
(Ya no me estaba gustando ni la risita, ni el tonito de voz, ni nada...)
Ahora, coge la bola con firmeza e introduce los dedos en los agujeros en la
forma correcta... je, je. Lo importante es que el dedo del medio encaje
fácilmente... je, je. Yo te puedo enseñar a encajar bien el dedo medio, je, je.
(Puta mare... si este tipo era pariente de Taladro o de Tristeza... yo
estaba metido en un lío...)
Relájate, estás tenso... je, je.
-¿Tenso? No, para nada... si estoy de lo más taladro, digo, de lo más
tranquilo...
-Relaja los músculos del brazo y sostén la bola con firmeza. Camina lento
hacia la línea de foul, je, je, pero no la pises, je, je. No corras. No hay
necesidad de apurarse... esto es sólo un juego... je, je.
-Sí, ya sé que es sólo un taladro, digo un juego...
(eso mismo le dijo Max Álvarez a la Cabrera y ya saben en qué terminó
todo...)
-Recuerda que el bowling no es un juego de fuerza... je, je, se tiene que
empujar la bola despacito, con cuidado, con elegancia, trata de mantener tu
balance y haz con el brazo un movimiento de péndulo y mientras te desplazas
hacia el frente, inclina un poco el cuerpo hacia adelante... je, je.
(¿inclina el cuerpo hacia adelante?...)
Mira, te lo voy a enseñar personalmente...
-¿¿¿¿¿¿Qué cosa?????? ¡¡¡La puta que te parió!!!
Sin darle opción a reaccionar salí corriendo cual rayo y en cuestión de segundos ya estaba en la calle sano y salvo... claro, en el camino me tumbé tres hileras de bolas de boliche, dos monitores de control, una azafata llevando un pedido, dos huachimanes y una mesa llena de chelas; aparte, me chanqué el pie con una bola #15, me doblé el tobillo, me fui de cara contra la puerta de vidrio y casi me saco la mierda en las escaleras. Cualquier otra cosa que pudiera haber pasado, prefiero el beneficio de la duda.
Por el momento, ya que no volveré al bowling en un largo tiempo, estoy rematando unas tabas para bowling bien baratitas... ¿alguien está interesado?
Hasta la siguiente columna, si es que hay. Mayman


